Carreño

DESDE LA MANCHA

Historias y Ritos

DECÍAMOS AYER... Uno de Enero

02/01/2009

 

 E
L día, plomizo, amanecía lentamente. La larga noche se desperezaba con el alegre tañer del campanil que anunciaba a los fieles con su segundo toque, la proximidad de Misa de doce. Era Año Nuevo y las gentes, comprometidas con su fe, se aprestaban para el cumplimiento de su obligación como creyentes.
    Normal, por tanto, que con ocasión de estos actos: celebraciones, entierros o misas de difuntos, que las calles adyacentes a la Iglesia se inunden de coches en mayor proporción de lo que suele ser habitual; prisas de última hora o comodidad de sus propietarios, provoca que en estas ocasiones un cierto atasco; un problema que el Ayuntamiento con buen criterio intenta resolver de la mejor manera posible. Para ello nada mejor que la señalización oportuna, aparte lugares de aparcamiento ya previstos, la utilización de las calles mediante el sistema de aparcamiento en días pares e impares; es decir, los primeros quince días del mes aparcar en una parte de la calle y los restantes, quince o dieciséis, en la otra.
    Bueno, pues el pasado día uno de Enero, día de Año Nuevo, esa Ley Municipal como consecuencia de la “larga noche”, se vio alterada y, según parece, bastantes calles del pueblo sufrieron las consecuencias; es decir, algunos propietarios de coches se olvidaron de cambiar de acera. Ello ocasionó que los que durante el día iban llegando, de forma errónea continuaron haciendo el juego a los primeros “desmemoriados”. Porque de haber cumplido con la señalización municipal, y con su obligación, hubieran aparcado su vehículo en la acera correspondiente, hecho que en algún momento hubiera llegado o ocasionar el oportuno atasco, sí; pero entonces hubiera sido la grúa la que hubiera resuelto el asunto, aparte la correspondiente sanción a la que hubiere dado ocasión el infractor.
    No fue así y durante todo el día aquellos coches se iban alternando, es decir, unos en una acera y otros en otra en completa anarquía. Quizá la Policía Municipal no se apercibió de ello, pensaba el probo ciudadano, o bien que ésta quizá influida de la efeméride prefirió mirar para otro lado. El caso es que ya el buen hombre, quizá cansado de tanta falta de cumplimiento ciudadano, optó por dirigirse al Cuerpo de Guardia para comunicar al servicio municipal la anarquía existente en su calle; con tan buena suerte que antes de llegar se encontró con una pareja de municipales que se dirigían hacia su coche patrulla.
    A ellos les expuso la anomalía existente durante todo el día esperando adecuada respuesta y, sobre todo, alguna palabra de agradecimiento por haber cumplido con su deber ciudadano. Nada más lejos, la respuesta de uno de ellos fue: <<Que así estaban todas las calles del pueblo durante todo el día>> 
    Naturalmente aquel vecino no se amilanó, tranquilamente le contestó que las leyes y las ordenanzas municipales eran de obligado cumplimento por parte de todos, ciudadanos y también de los guardadores del orden, y por tanto que si lo ciudadanos no cumplían adecuadamente, a lo guardadores del orden les correspondía hacer respetar lo instituido. Les dio las buenas noches y se alejó. Pensó en ponerse al habla con el Alcalde, pero desistió, él también tenía derecho a un poco de tranquilidad, en la creencia de que las ordenanzas municipales, bien instituidas, sus subordinados las harían cumplir en debida forma. No era, por tanto, momento oportuno. Ocasión habrá, se dijo.
    Eran las 20 horas del día uno de Enero. Cuando sobre las 23 horas aquel probo ciudadano regresaba a su domicilio, observó con satisfacción que aquellos vehículos irregularmente aparcados a las 20 horas; tres horas después, sus propietarios habían recuperado la memoria ¡Allelú-yah! Y, ahora sí, estaban aparcados en la acera que les correspondía. ¡Alabado sea Jesucristo!
                                                                                                     al_hanbor@yahoo.es

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DECÍAMOS AYER... Tirar del carro

30/12/2008

 

N
O sé si el negro que da forma a los discursos de la Casa real, conoce el viejo relato de aquel rey medieval que al regreso de una de sus habituales batallas, se encontró con un carro atravesado en el camino con una de sus ruedas en el suelo, mientras el pobre carrero en vano esfuerzo, intentaba ajustar la misma a su eje para poder continuar la marcha.
   Tampoco, si como cuenta el relato, aquel buen rey lo primero que hizo fue arrimar su propio hombro para con ayuda de alguno de sus soldados sostener el carro mientras otros ajustaban la rueda previamente reparada; esto es, una vez acoplados los nuevos radios en sustitución de los deteriorados. Y que no satisfecho con ello, después en unión de toda su soldadesca y formando escolta al humilde trabajador, acompañó a éste hasta la entrada de su pueblo; dónde haciéndole entrega de unas monedas, se despidió de él deseándole un mejor futuro.
   Aquel relato, pura metáfora, era según su autor la fórmula idónea para conquistar reinos; esto es, comenzar por la base si se quería dar forma a un verdadero Estado de Derecho mediante la igualdad para todos sus vasallos.
   Pretender cosa parecida en estos momentos en nuestra España de las Autonomías, donde las consideradas “históricas” pugnan a toda costa por obtener sus grandes prerrogativas en perjuicio de aquellas otras [quizá más humildes pero no por ello menos históricas], cuyas dificultades de supervivencia están siempre lastradas no sé si por impericia o sometimiento de sus propios gobernantes regionales ante sus superiores nacionales, produce una cierta sensación de desesperanza ante el hecho consumado, cuando ante la grandilocuencia de ciertas afirmaciones no ya por parte del pueblo llano, sino de aquellos que tienen la responsabilidad de su bienestar, al no ser capaces de reaccionar reclamando para sus regiones idéntico trato que puedan recibir las que más; cumpliendo de tal forma con el compromiso contraído con aquellos que les otorgaron su confianza.
   Cumplidos recientemente los treinta años de la puesta en marcha de nuestra Carta Magna, ésta ha recibido grandes elogios por la efeméride por parte de los distintos ámbitos de la sociedad española; en la mayoría de los casos, pienso yo, sin haber profundizado adecuadamente acerca del contenido de la misma, pues al obviar el quinto párrafo de su Preámbulo que habla de: <<Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar una digna calidad de vida>>, necesariamente habremos de convenir que a pesar del tiempo transcurrido, estamos todavía en aquellos “palotes” del viejo Catón.
   Yo quiero pensar que “esa digna calidad de vida”, era un objetivo a conseguir para beneficio de todos, no de unos cuantos; y es por ello que visto lo visto, de momento y mientras exista discriminación entre las distintas regiones, el proyecto es sólo eso. Un proyecto que quizá necesite de eficaces “retoques”, los que hagan falta, hasta conseguir que de verdad, esa digna calidad de vida repercuta en igualdad de condiciones para los habitantes de todas las Autonomías, incluidas las de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha.
   Ese sería, en nuestro caso, el camino recto para conquistar reinos.
al_hanbo@yahoo.es          

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DECÍAMOS AYER... Las cunetas del silencio

14/12/2008

 

D
ICE el poeta Marcos Ana, seudónimo tras el que se refugia don Fernando Macarro en simbólico homenaje a sus padres Marcos y Ana, en una entrevista que le realiza el diario El Mundo, que: <<Una buena memoria histórica es la mejor vacuna para las nuevas generaciones. >> Este señor, al que no tengo el gusto de conocer, se ha pasado 23 años en cárceles franquistas; ingresó en 1939 con 19 años y salió de ellas en 1962 con 42.
   Dice, también, que después de dos juicios, en ambos condenado a muerte, en 1961 se le concedió el indulto el cual, piensa él, que lo obtuvo gracias a la solidaridad internacional; por lo que se considera un privilegiado, y añade que es llegado el momento en que pública e institucionalmente se reconozca aquella lucha por la libertad.
   Naturalmente, esta última consideración se debe a que tanto él como algunos más de sus correligionarios, considera que nos son responsables de las causas que motivaron aquellas condenas. Unas condenas que por un tiempo marcaron sus vidas, y no seré yo quien lo ponga en duda; pues siempre teniendo en cuenta el riesgo del fallo humano, cabe la posibilidad de la injusticia a la hora de valorar actos que enmarcados en el ámbito de la política, muchos de aquellos “jóvenes que se dejaron la juventud luchando por unos ideales”, quizá llegaran a confundir tanto altruismo al punto de éste degenerara en tragedia, cuando aquellos ideales se encenagaron con la represión más brutal contra vidas y haciendas, también absolutamente inocentes. La mayoría tan inocentes como pueda considerarse el poeta, pero con la diferencia de que él después de 23 años cumpliendo una condena a todas luces injusta, según él, salió libre y aun con esa dificultad de adaptación por el tiempo encerrado, ahora tiene ocasión de ver a otras generaciones que con sus virtudes y defectos, en la mayoría de los casos lo que quiere es trabajo y que les dejen vivir en paz.
   También se puede permitir el placer de visitar cualquier país sudamericano, o la iglesia roja de Entrevías donde codo con codo con personas afines, puede comulgar con bizcocho... o con torta, tanto da. Pequeño lujo que tantos inocentes masacrados por algunos de “aquellos que se dejaron la juventud luchando por unos ideales”, no tuvieron siquiera tal posibilidad cuando fueron literalmente arrancados de los brazos de sus familias; y mucho menos proclamar su inocencia [como ahora la reclama para sí y sus correligionarios idealistas el señor Macarro]. Perdieron su oportunidad cuando víctimas de la zafiedad e impiedad que el ser humano es capaz de generar contra su propia especie, un mal día aparecieron defenestrados al pie de una carretera en esas cunetas del silencio, o junto a las tapias de un Cementerio. 
   Esas cunetas, cuyo silencio pretende alterar <<sin rencor y sin ansia de venganza>> el señor Macarro, según dice; cuando únicamente le rebela, por considerarla inadmisible, la equiparación entre los “abusos” del bando franquista con los que hubo en el bando republicano, pues aun admitiendo que <<Al principio en los dos bandos se cometieron actos descontrolados, cuando acabó la guerra la política llevada cabo fue de autentico genocidio.>>
   Quiere que las cunetas hablen, pero que lo hagan según se desprende, contando únicamente lo que no encocore a este poeta de la libertad, de cuya inocencia personal no dudo, pero cuya actitud despide un cierto tufillo de parcialidad cuando “desprendido de rencor y ansia de venganza”, pretende una verdad condicionada. Mejor calladas, pues su silencio es testimonio de hechos reprobables, cometidos por unos y otros; unos hechos que queramos o no forman parte de nuestra historia que aún trágica, por real y aun cuando sólo sirva para evitar que se repita; bueno será que se conserve intacta a pesar de su crudeza.
   No cabe mejor memoria. Otra cosa sería remover resentimientos y, si de verdad conoce el nombre de “sus verdugos”, nada mejor en honor a esa verdad que pretende, que aparte su perdón; con datos fidedignos buscara a sus familiares y los expusiera abiertamente en la seguridad que ellos le pedirían perdón a él, camino recto a través del cual podríamos llegar a formar un buen pueblo.
                                                                                                       al_hanbor@yahoo.es

 

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DECÍAMOS AYER... Si no amaneciera

05/12/2008

 

N
O, no trato de comentar la vieja película; pero debo reconocer que el título con el que comienzo mi artículo sí me lo ha sugerido la misma, pese a que no soy muy cinéfilo, pues ni siquiera recuerdo el nombre de las estrellas que dieron fama a la bonita producción de un cine que, dicen marcó toda una época.
   Desde la nebulosa del tiempo, al evocar la misma; quiero aplicarla para expresar el deseo de paz de un hombre de la calle, de un hombre normal, que diría el Lehendakari Ibarreche ante el cuerpo todavía caliente de uno de los suyos... mientras los de la partida de toda la vida, se desahogaban jugando “a tute”. Porque de la misma forma que existen días en los que uno “no está para nada”, el día 3 de Diciembre de 2001 lo es para desear que la noche previa hubiera resultado eterna, es decir, que no hubiera amanecido.
   De haber sido así, posiblemente los españoles de a pie no hubiéramos sido testigos de situaciones en las que el ser humano, de no estar acojonado, habría reaccionado no para pasar de ellos sino para correrles a gorrazos a todos; y cuando digo a todos me refiero a esa casta política que administra los destinos de un país noble, por incapaces. Incapaces de encontrar una solución de convivencia sobre un drama ya eternizado y sus consecuencias: el dolor de muchas familias por la pérdida de sus seres queridos y también de aquellas otras que sin haber perdido a ninguno, asisten apenadas igualmente al brutal deterioro de una sociedad en decadencia.
   Triste día también, al saber de actitudes mezquinas de algunos de estos padres de la patria, que no dudan en arremeter contra la dignidad de la presidenta de la Comunidad de Madrid, doña Esperanza Aguirre, cuando al frente de una delegación comercial madrileña recién llegada al Hotel Oberoi de Bombay, sin tiempo para pensarlo y después de mil peripecias, entre ellas la separación de algunos de sus acompañantes, se vieron obligados a desaparecer como Dios les daba a entender del espantoso escenario [donde unos malvados cometieron sin piedad una nueva salvajada, para intentar regresar sanos y salvos], para acusarla de haberlos abandonado al grito de ¡Sálvese quien pueda!
   Una villanía, impropia de un dirigente político cuya responsabilidad le obliga a ser moderado y respetuoso y, como mínimo, a enterarse de las circunstancias en que se desarrollaron los hechos antes de expresar tan torpe y malvada acusación. Eso en lo que respecta al inconmensurable José  Blanco, vicesecretario general del Partido Socialista Español, a buen recaudo él en el viejo y acogedor caserón manchego, que con tanto acierto gobierna la señora Aguirre. ¿Será esa su inquina? Porque no cabe pensar que hubiera deseado verla regresar agujerada y envuelta en la enseña patria dentro de un ataúd.
   Otro de ellos, DOM Guardans, don Ignasi, que mientras la ilustre política se debatía entre la incertidumbre, el horror y la sangre él, cómodamente arrellanado entre los múltiples efluvios del lujoso restaurante de Bombay, tan próximo al escenario del horror, preocupado únicamente por su promoción personal y olvidado a su vez de otros eurodiputados que con él iban, pero inmersos en el guirigay revolucionario éstos, mientras él quedaba a salvo en la residencia particular del rico industrial hindú que le hacía los honores. Este político, convergente él, también se ha permitido el lujo del insultante reproche; qué mas quisiera este descendiente de Cambó, que aproximarse siquiera a la talla política de doña Esperanza Aguirre.
   Y como colofón final el ex-abrupto del alcalde de Getafe, Pedro Castro, conmigo o contra mí, que no ha dudado en ofender a medio país por el hecho de no votarles a ellos, los progresistas. ¿Será que ya sabemos como son?
   Un personaje del que alguna vez he oído decir que es paisano mío, al que no conozco personalmente, pero que de ser cierto lo lamento profundamente no por él, sino por tan noble pueblo, que no es culpable en absoluto, de ser la cuna de un personaje cuya incivilidad la lleva a una expresión tan cerril, impropia por otra parte de un personaje público cuyo rango de presidente nacional de la FEMP, le obliga a la observancia de un mayor rigor y cierta mesura en el comportamiento.
   Ahora queda por ver la reacción de los partidos políticos correspondientes [PSOE y CyU], los cuales por respeto a sí mismos y a sus asociados; y siempre velando por su buen nombre, que en buena ley aparte obligarles a las públicas disculpas ante los electores -los suyos y los de la oposición toda-, que tales personajes cesaran automáticamente de sus cargos por bien de nuestra vapuleada democracia.
   Y para finalizar, ahora que tan de moda está el desposeer a determinados políticos de aquellos honores que quizá sin ellos pedirlos, les fueron otorgados en vida; resultaría aleccionador en lo que respecta al “kojonudo de Getafe”, si es cierto que nació en Tomelloso, que en justa correspondencia; de la misma forma que el pueblo honra a sus hijos ilustres, este pueblo trabajador, honesto y serio le declarara oficialmente “Paisano non grato”. Por deméritos propios. 
 al_hanbor@yahoo.es

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DECÍAMOS AYER... Como a niños

29/11/2008

   

N

OS tratan como a niños, o al menos lo intentan. Cuando inasequible al desaliento nuestra progresía insiste una y otra vez, siempre basada sobre su particular memoria que, naturalmente y según parece continúa bastante deteriorada, ya que tal se deduce de los inequívocos signos negativos que en ella aparecen; no sé si cometidos ex profeso o es que, de verdad, son síntomas irreversibles.

   Porque no cabe pensar que al echar mano de la historia, con total descaro lleguen a proclamar únicamente pasajes proclives a sus intereses ocultando a su vez otros, también históricos, sucedidos precisamente a partir del advenimiento de aquella II República cuya memoria, siempre de forma parcial, intentan recuperar tan afanosamente.

   Dice Cicerón que si ignoras lo que ocurrió antes de que tú nacieras siempre serás un niño, y eso es lo que demuestran ser; niños que mal aprendidos únicamente han llegado hasta asimilar aquella máxima de Goebels de que una mentira mil veces repetida se termina convirtiendo en verdad; y como según el califa cordobés Rafael Guerra Bejarano <<Lo que no puede ser no puede ser; y además es imposible>>, tal ocurre en este caso.

   A los que aun conservamos algo de memoria, nos resulta imposible digerir la falacia de que la Segunda República vino a ser poco menos que la panacea que habría de resolver los múltiples problemas de una sociedad absolutamente empobrecida; cuando la realidad nos dice que desde su advenimiento en lugar de aquella idea tan extendida de que una vez evitados los gastos de la Casa Real en España se iba a disfrutar de abundancia y felicidad cuando lo que realmente sucedió fue lo contrario. Es decir, lo que ya existía pero corregido y aumentado; pero con la agravante de que aquellos republicanos, Azaña especialmente, actuaron con una falta de generosidad palmaria.

   Como si la República fuera cosa propia sus mítines eran un puro alarde de provocación, hasta el punto de afirmar en uno de ellos celebrado en la plaza de Toros de Madrid, mientras las iglesias españolas ardían: <<... que todas ellas juntas no valían la vida de un solo republicano.>> Cuando después se perdieron tantas vidas, quizá arrepentido, en 1938 dicho político [Paz, Piedad y Perdón] se desesperaba llamando a la concordia desde Barcelona, a través de su obra teatral <<La velada de Benicarló>>

   Atrás quedaba cuando al no disponer de los votos suficientes, él mismo no dudó en unirse al socialismo radical que junto a los catalanes, a los que ya había dado su Estatuto, fueron los responsables del levantamiento de Asturias en 1934 –cuatro mil muertos fueron la consecuencia-; represión coordinada desde Madrid y dirigida por el general de División Francisco Franco, que como militar estaba a las órdenes de aquella República, organizando las columnas a cuyo mando estaban los generales Yagüe y Solchaga entre otros.

   Auténtica tragedia en un país desmoralizado y dividido entre los partidarios de la represión y sus detractores, sin que con ella los vencedores quedaran tranquilos y mucho menos los vencidos, seguros éstos de que aquella derrota era únicamente un alto en el camino durante el cual corregirían errores a la vez que se aprestarían para la batalla siguiente; y, efectivamente, aquello fue el preludio de lo que sucedió en julio de 1936 después de una pendiente de violencia que se inicia a partir de las elecciones de febrero y culmina con la muerte de José Calvo Sotelo.

   Cuando muchos años después un político, señorito progre él, decía: que recordaba ver a los obispos saludar brazo en alto a la entrada de las iglesias después de la guerra civil, me venían a la memoria; mejor dicho, en ella permanecen todavía sucedidos también históricos, cuando en plena guerra civil en mi pueblo, precisamente en otra plaza de toros, con ocasión de otro mitin y una vez finalizado éste y con el claro propósito de enardecer a las masas, alguien gritó: <<¡Segadores de Tomelloso! Debéis saber que la hoz que empuñáis no solo sirve para cortar las “mieses”, también sirve para cortar las cabezas de la plutocracia y de la Guardia Civil.>>

   Y, cómo no, también recuerdo las consecuencias posteriores. No en todos los casos “saludando brazo en alto”. Todo ello en su conjunto, me lleva a pensar que mejor sería el olvido piadoso para aquella nefasta Segunda República, por muchas razones ominosa, pues aquellos polvos se convirtieron después en lodo; sin perjuicio de que de su fango saliera airoso el resurgir patrio gracias al esfuerzo de todos. Y a todos nos debe alcanzar el orgullo de haber consolidado una Constitución para a través de ella, después de dejar tanto por el camino, intentar superar desencuentros trágicos del pasado; tantos y de tanta importancia, como para que ahora estos políticos intenten  tratarnos a nosotros como a niños.

   Pienso yo, que no merece la pena dejarnos llevar por ellos con argumentos falaces. Unos argumentos que pueden llevarnos otra vez hasta dejar a la Patria sin pulso y, siempre por razones espurias, enfrentamos al riesgo de perder un bienestar que tanto esfuerzo y lucha nos costó a los que vivimos aquella tragedia.

                                                                                                            al_hanbor@yahoo.es

  

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DECÍAMOS AYER... La imaginación al poder

15/11/2008

 

E
UFÓRICO, Miguel Ángel Moratinos, brillante Ministro de Exteriores del Gobierno de España, dice: <<Que el arte no tiene precio.>>  Con tan feliz expresión, trata de justificar los 7,4 millones de euros, el 40% de valor total de la remodelación de una sala de la Sede de la ONU en Ginebra, realizada por Miguel Barceló, que va a pagar el Estado español, al parecer utilizando dinero destinado al Fondo de Ayuda al Desarrollo.
   Se supone que la función de dicho fondo estaría encauzada para ayudar a países en Vías de Desarrollo, nunca para gastos suntuarios por muy Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones, que nuestra egolatría pretenda nominar en un país que como Suiza y una organización como la ONU, se supone que no precisan de nuestro mecenazgo.
   De otra parte Pedro Solbes, el alegre vicepresidente segundo y ministro de Hacienda del Gobierno de España, después de negar durante meses la crisis económica que se nos venía encima, ahora pide a los agentes sociales que: <<Echen algo de imaginación para buscar una salida al complejo momento económico actual.>> Es decir, olvidarse de las fórmulas tradicionales para superar las “dificultades adicionales”, de la crisis financiera y la “desaceleración de la actividad”, y así; tratando de evadir su responsabilidad dice que <<Uno no se toma un café con churros por la mañana y por la tarde refunda el capitalismo.>>
   Mientras, el secretario general de CCOO José María Fidalgo, propone que: “El que tenga soluciones que las aporte.” Elemental idea que me recuerda aquella otra, de un novato político local -eterno perdedor-, que en su primera presentación al electorado en lugar de ilusionar a éste con sus ideas innovadoras, le pedía las suyas con el firme propósito de ponerlas en práctica en caso de salir elegido. Naturalmente después de varias legislaturas, inasequible al desaliento, todavía continúa siendo la voz que clama en el Desierto.
   Y a uno, en su modestia, se le ocurre pensar que dichas soluciones deben ir acompañadas de un verdadero deseo de reforma, eliminando aquellas que visto lo visto, han quedado obsoletas por ineficaces; y es entonces cuando aparece la vieja figura del Gobernador Civil, y aún cuando fuera por una sola vez empezar la casa por el tejado. Esto es, comenzar por desmantelar esa entelequia llamada España de la Autonomías, un capítulo de suma importancia económicamente hablando; para a continuación retirar las subvenciones a los partidos políticos y sindicatos. Es decir, que una vez centralizada la Administración, pudieran ponerse en marcha auténticas medidas de austeridad en el gasto público, y con la eliminación de dichas autonomías a éstas se añadirían cortes regionales, delegados regionales y subdelegados provinciales gubernativos, etc. etc. etc.
   Sería a su vez, la gran oportunidad para los partidos políticos. Pues al sustentarse únicamente con la aportación de sus asociados, su estimulación les llevaría hacia la superación tanto personal como colectiva. Se elegiría con auténtica libertad de las bases al candidato y sus colaboradores más capacitados para llevar el partido al triunfo, para llegado el caso gobernar con el mayor acierto posible en beneficio de todos. De los sindicatos, cabe pensar que una vez desaparecida la canonjía de las subvenciones y con ellas la liberación de determinados cargos políticos; éstos se preocuparían más por el trabajo y la situación de sus trabajadores adscritos, a los cuales correspondería con su aportación, el sostenimiento y las necesidades del sindicato respectivo.
   Quizá ésta fuera la solución para que una nación donde nueve millones de seres humanos según Cáritas, viven con menos de 6.800 euros al año, iniciara de nuevo el camino de su progreso al suprimir los actuales dispendios. Momento oportuno, también, para poner en marcha una más equitativa distribución de la riqueza; ocasión propicia por tanto, para recuperar de nuevo el buen rumbo y una vez en él, aparte ser la octava potencia industrial del mundo, según dicen, aparcar el dudoso honor de ser otra potencia mundial, en estos momentos de la pobreza. A grandes males grandes remedios.
al_hanbor@yahoo.es
                              

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DECÍAMOS AYER... Nueve nombres, nueve firmas

10/11/2008

 

L
A primavera lucía en todo su esplendor. Era Mayo y sin embargo aquella noche en el salón de Sesiones del viejo Ayuntamiento un tenso ambiente, gélido a pesar de la fecha, presagiaba dada la premura de la cita, un no sé qué de incertidumbre que se imponía entre los allí reunidos por orden superior.
   El camarada-alcalde en nombre del pueblo, cuyo nombre no hace el caso, había citado a aquellos compañeros, prez y honra del lugar; responsables locales de partidos y asociaciones políticas del momento: Socialistas, Unión Republicana, Radio Comunista, Filial del laboreo forzoso de la tierra, Pequeños propietarios, UGT, Juventudes de Izquierda Republicana y Juventudes Socialistas Unificadas; con la significativa ausencia de los representantes de Izquierda Republicana, del Sindicato Agrícola, CNT y de Juventudes Libertarias, que alegaron pequeñas dolencias.
   “Escusas” que no debieron sentar nada bien en el ambiente, pues las consideraron injustificadas. Para todos quedaba meridianamente claro, una vez conocida la razón de su presencia allí, que con su “evasión” los ausentes evitaban su “colaboración en las calificaciones” que aquella noche, a instancias del camarada-alcalde, se proponían realizar; y su consecuencia fue la propuesta de aquellos “compañeros a la Superioridad de una sanción para los camaradas ausentes”.
   La importancia de aquella reunión se justificaba ante la necesidad de confeccionar la lista de “los desafectos y enemigos del Régimen”. Unos desafectos “desaparecidos desde el 18 de julio de 1936”, es decir, 10 meses antes; y que según las fuerzas vivas del lugar eran “simpatizantes o cooperadores” de la sublevación militar fascista (?), cuyos bienes  “quedaban incursos en el Decreto de Octubre de 1936”. El resultado de todo aquello dio un total de 134 nombres correspondientes a “otros tantos enemigos insurrectos”, relación que fue aprobada por unanimidad; y de ellos 106 propietarios de fincas rústicas en el término municipal, “propuestos” a los efectos del mentado Decreto”.
   A continuación. dicha relación sería remitida a la Junta Provincial Calificadora de Reformas Agrarias “con las propuestas individuales a los efectos reglamentarios”,  quedando a la espera de “ordenes para proceder según correspondiera la tramitación posterior”. La consecuencia fue la consiguiente expropiación.
   Los propietarios de aquellos 134 nombres, cuando fueron detenidos algunos tuvieron la “oportunidad de escaparse” para aparecer después defenestrados en una cuneta; pero la mayoría “fueron escapados” a las pocas horas de su detención -desmembrados unos y hacinados otros en el tristemente famoso pozo de Carrión-.
   Nueve seres ¿humanos? con nombre y apellidos, [una mujer y ocho hombres ¿justos?] que con sus firmas, que en aquella primaveral noche se encenagaban tristemente con su colaboración en el intento de justificar tamaño desafuero: ¡134 seres humanos vilmente asesinados!
   Nueve nombres y nueve firmas, responsables o encubridores de 134 muertes, así como de la expropiación aunque temporal de sus bienes; y cuya responsabilidad les enfrentó posteriormente al correspondiente juicio, en algún caso sumarísimo, y en otros que previa depuración terminaron sus días en su cama junto a sus familiares. Es decir, “felices padres de familia” que no dudaron en privar a otras familias de una felicidad parigual.
   Decía Jardiel Poncela que la Historia es la mentira encuadernada, y Jacinto Benavente: Que una cosa es continuar la Historia y otra repetirla; y Niceto Alcalá Zamora decía de la Memoria: Que ésta parece grande por lo que muestra en recuerdos, pero que lo era mucho más por lo que en realidad escondía.
   No sé, si de tales opiniones tienen referencia nuestros gobernantes, y con ellos otras fuerzas vivas; y en su caso, si de ellas tienen sacadas sus propias conclusiones. Y por lo que de jocosa tiene, si la opinión del genial Jardiel les habrá parecido adecuada para con empeño digno de mejor causa, tratar de “encuadernar” a quien quiera seguirles hasta los albores del segundo tercio del pasado siglo, para en lugar de continuar la Historia volver a repetirla. Sería ésta, la forma más segura de llegar hasta aquellas barricadas que la Historia y la Memoria nos dicen que todo tiene su origen aquel triste día de abril de 1931, con el advenimiento de la II Republica.
   Setenta y siete años de Historia que de forma sesgada se nos trata ahora de inculcar, sobre la base de unos hechos que no por reales merecen más atención que aquellos otros, que también son Historia, sin tener en cuenta que ello no es posible; porque unos y otros sucedieron en el mismo tiempo. La diferencia está en la ubicación no en la causa.
al_hanbor@yahoo.es
                                         

                       

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DECÍAMOS AYER... Envenenadores de conciencias

06/11/2008

 

¡L
O que nosfaltaba! Ahora, ese estrambótico magma humano conocido como Organización de Naciones Unidas, la ONU, modélica organización de la cual forman parte todas la Naciones democráticas del universo mundo, incluidas la China comunista y la Cuba de los hermanos Castro; y, cómo no, la Rusia actual, sucesora de la antigua URRS, y su derecho de Veto heredado, ha dado su veredicto.
   Y como no podía ser menos, su Comité para los Derechos Humanos ha recomendado borrón y cuenta nueva, esto es. la derogación de la Ley de Amnistía de 1977 promulgada por España, a la vez que insta a la creación de una comisión que permita exhumar e identificar desaparecidos. No especifica aun cuando se le entiende, a qué tipo de desaparecidos corresponde ahora identificar. En su línea, ya con anterioridad había pedido a nuestro actual Gobierno la anulación de una de las prácticas más útiles empleadas en la lucha contra ETA: la incomunicación de sus presos.
   Con esta última recomendación aparte dar la razón al Juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, que previamente se había declarado competente para investigar acerca de más de 100.000 desaparecidos durante nuestra Guerra Civil; pero ¡ojo! únicamente del bando republicano, pues los del otro bando parece ser que ya recibieron adecuada justicia en su día. Con dicha recomendación vienen a decir que la España de 1977, aquella cuya transición  resultó modélica para el resto del mundo, hoy pasados 31 años no es válida, pues va contra la Convención de Derechos Políticos y Civiles de 1966, [que fue ratificada por España en Julio de 1977] por cuya razón la Ley de Amnistía de 1977 se encuentra en total contradicción, dadas las graves violaciones de los derechos humanos contra aquellos patriotas, algunos de los cuales no dudaron en violar previamente ellos el derecho a la vida de otros ciudadanos, cuyo grave delito pudiera ser ir a Misa o no estar en la línea ideológica no del criminal que apretó el gatillo, si no del que aprovechando su villanía le indujo hacia crímenes execrables sin más.
   Como es natural, esos señores de la ONU o no saben o no quieren enterarse, de que cuando algunos envenenadores de conciencias, que diría Julián Besteiro, hablan de “holocausto” o de “genocidio” para definir la represión franquista de posguerra, están tratando de magnificar una represión dura, sin lugar a dudas, pero que en la mayoría de los casos se encauzó a través de la vía judicial; con cargos concretos, nunca de forma indiscriminada. Aún así, cabe pensar que algunos fueran inocentes pero la mayoría fueron responsables de crímenes, para después ser abandonados por su Jefes del Frente Popular, hecho que ahora esos envenenadores tratan de falsificar dando a la historia un claro intento generalizador, al hacer pasar a todos como víctimas del franquismo.
   Se olvidan, a su vez, que previamente existió un Holocausto español que sin alcanzar la dimensión europea del Holocausto judío, fue propiciado por el Frente Popular a comienzos de la República con su brutal represión contra el Clero, que también es historia. Bueno sería, por tanto, que de una vez por todas quedara todo suficientemente aclarado, en beneficio de esa Memoria Histórica de la que tanto se alardea, pero que según parece sólo interesa de manera parcial e interesada. 
   Nada mejor, por tanto, que la ONU, al hacer gala de su mejor talante, llevara a afecto un adecuado arbitraje y si de verdad conoce nuestra Historia, tratara de aunar voluntades en lugar de propiciar con decisiones parciales, nuevos enfrentamientos fratricidas.
al_hanbor@yahoo.es
            

 

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http://carreno.cuadernosciudadanos.net/Juan_Manuel/2008/11/06/deciamos-ayer-envenenadores-de-concienci_6/
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DECÍAMOS AYER... María

20/10/2008

EN mi artículo “Símbolos”, publicado el pasado 24 de Julio, me refería acerca de esa especie de sarpullido que con la aparición de nuestra joven democracia; una vez superados aquellos primeros momentos, tan proclives al perdón que no al olvido, raro es el día en que la clase política o sus adláteres, no nos sorprenden con algunas de sus curiosas reacciones.
   Unas reacciones, en la mayoría de los casos imbuidas de un odio irracional hacia todo lo pasado, siempre que no coincida con su particular ideario, incapaces por tanto de someter a estudio ecuánime previo; y sin más base que su particular razón -yo y mi circunstancia-.
   Desde pueblos que hoy rechazan honores que antes recibieron orgullosos, hasta llegar a la eliminación de estatuas y nombres de calles suplidos, eso sí, por otros más identificados con el ideario político del momento y; casi siempre sin analizar si los actualizados reúnen suficientes méritos como para desplazar a los otros.
   Ceguera humana que nos lleva a la estúpida reacción de pretender que lo propio es mejor que lo ajeno, al punto de pretender que la historia de los pueblos se forma únicamente con el buenismo de una de las partes, en tanto que la otra es la nefasta y retrógrada. Y eso es lo triste, pues como consecuencia de tan infeliz memoria en la mayoría de los casos los pueblos se ven obligados a reescribir de nuevo su historia, por lo general con resultados catastróficos; al menos para un determinado sector, normalmente ajeno a determinados intereses inicuos.
   No ajenos a tanto sinsentido, los partidos políticos cuyas bases -impasible el ademán- se abandonan o se dejan llevar de una cúpula, cuyas luchas intestinas únicamente les lleva a la defensa de su propio bienestar, sin importarles un Ardite el buen nombre del partido al que dicen representar, y mucho menos si con tanto desafuero se van quedando por el camino los mejores. Mi capacidad de comprensión no alcanza a entender el hecho, importante pienso yo, de que las bases de un partido sólo resulten imprescindibles a la hora del voto para después ser ignoradas sistemáticamente por sus dirigentes. en el momento, importante también de tomar decisiones respecto del partido del que forman parte. No sé si éstas por ignorancia o abandono, se olvidan del derecho que les asiste a conocer al menos lo que las cabezas de huevo del mismo opinan; y decidir ¿porqué no? de forma conjunta lo más conveniente para el mismo tanto en el ámbito nacional como en las distintas regiones.
   Reciente el caso de un icono del Partido Popular, María San Gil, cuyo elegante mutis quizá no tenga precedente, nos descubre la realidad de un presidente nacional que muy ufano, después de tanto incienso antes de su marcha, celebra la circunstancia del incremento de afiliados al partido en las Vascongadas pensando que el mismo es como consecuencia de la salida del partido de aquella
   Es posible que el señor Rajoy no ignore que tanto en los partidos políticos como en cualquiera otra faceta de la vida no existe nadie imprescindible; incluso él, políticamente hablando puede resultar perfectamente prescindible y, quién sabe, si con su marcha ese partido al que tanto dice querer quizá saliera fortalecido, en afiliados y... en votos. Pero sobre todo, lo que no debe olvidar el Sr. Rajoy es que, posiblemente, tendrán que transcurrir muchos años para encontrar una persona que reúna unas cualidades similares a las de María, cuya conciencia a la hora de la retirada seguro estoy que la mantuvo en paz, a pesar del abandono y la traición de aquellos que estaban obligados a defenderla.
   Ella es, por sí misma y a pesar de todo, un compendio de simbología dentro de un partido que ahora la ve alejarse alegre y confiado por el incremento de afiliados, en lugar de luchar por la continuidad de un autentico icono, honra y prez del pueblo vasco.
al_hanbor@yahoo.es         

                                                          

   

http://carreno.cuadernosciudadanos.net/Juan_Manuel/2008/10/20/deciamos-ayer-maria_7/
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DECÍAMOS AYER... El plan del Sr. Rajoy

16/10/2008

CONOCIDO antaño como Día de La Raza, y celebrado en las Américas como Día de la Hispanidad, el plan del Sr. Rajoy aparte de “apasionante”; es todavía en la otrora católica España el Día del Pilar, ocasión propicia para su culto a la Virgen Madre en ese rincón español conocido como Aragón, Copatrona un día de las Españas por aquello de que no quería ser francesa...; y todavía, a día de hoy Patrona de la Guardia Civil.
En mis ya lejanos años mozos, “tener un plan” era sinónimo de una intriga amorosa más o menos intensa; unas veces duradera y otras quizá no tanto si la parte contraria observara ciertos visos de inestabilidad, una vez superados los iniciales momentos de pasión.
Infeliz y aciago, el plan del presidente nacional del Partido Popular ha sido descubierto por obra y gracia de un chivato “aparatejo”, en otros momentos feliz difusor de excelsas proclamas patrioteras -la mayoría de las veces avaladas por la realidad del momento-, en tanto que otras encaminada hacia objetivos lo más positivos posible para el partido al que se representa. 
Sorprendente expresión que, especialmente entre las gentes de su partido, ha debido levantar la natural alarma, pues pienso que ni siquiera de forma coloquial cabe calificar de “coñazo” un acto institucional, precisamente en la misma línea de la que un año antes el mismo no dudó, llegando a realizar un llamamiento a todos los ciudadanos para su celebración.
Le ha faltado tiempo al portavoz socialista en la Comisión de Defensa para asegurar que eso es “lo que de verdad siente el líder de la oposición hacia las fuerzas armadas”; Leire Pajín, metiendo “pajita” en el ojo ajeno: “que un micrófono abierto demuestra que últimamente a Rajoy le da mucha pereza las cuestiones de Estado, las FFAA y los problemas serios”.
No sé si como algunos opinan, el Sr. Rajoy tiene o no “sentido trágico de la vida” por el simple hecho de abrir la prensa por la sección de deportes; o que, de verdad, “su flexibilidad natural de carácter” le incline más hacia un relajado fin de semana familiar que la asistencia a un acto que por su condición política está obligado a asistir, como así hizo, a pesar de su consideración de “coñazo”. Pero si de verdad, el Señor Rajoy, a pesar de sus fracasados intentos de alcanzar el gobierno de la Nación, está dispuesto a continuar en la brecha, debe concienciarse que actitudes o expresiones como ésta poco le favorecen a él, y muchos menos al partido al que representa.
Su condición de líder de la oposición le obliga a ser respetuoso, interior y exteriormente, para todo cuanto esté relacionado con España y, sobre todo, a demostrar a los fieles seguidores del Partido Popular, que la dirección está en buenas manos; y que estas manos serán capaces de recuperar para beneficio de todos, el timón de una Nación asolada en estos momentos por una crisis cuyas consecuencias, pese todo, a día de hoy resultan imprevisibles.
Ignoro la realidad de su ambición política, también por qué sigue en ella a pesar de los reveses sufridos -que por cierto no asumió como propios sino de su equipo de dirección, del cual se deshizo posteriormente-. Pero si continúa en ella debe hacerlo con el convencimiento pleno del mayor sacrificio, no por el poder en sí sino en pro del bienestar de un pueblo al que se debe querer por encima de todo, que es merecedor del mayor de los respetos; sin olvidar a las propias bases de su partido, cuya función no debe quedar constreñida a la de meros comparsas al servicio de ambiciones particularizadas, preocupadas únicamente por su continuidad en el mando como forma de supervivencia; obstruyendo con ello el ascenso de otros compañeros más cualificados.
Si todos están dispuestos a admitir que la palabra Dimitir, además de oportuna tiene momentos de auténtica grandeza, es posible que llegue el día en que el Partido Popular alcance su cenit, y con él su realidad; una realidad hoy día un tanto desvirtuada por particulares intereses espurios.
 al_hanbor@yahoo.es
       

http://carreno.cuadernosciudadanos.net/Juan_Manuel/2008/10/16/deciamos-ayer-el-plan-del-sr-rajoy_8/
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