
1. Y EL "ALCALDE NO CONTESTA"
2. SOMOS MUCHOS
Informe personas mayores en Asturias.
1. Como primera conclusión cabe reiterar el compromiso de que haya una consolidación fiscal progresiva en el conjunto de la economía española, así como una reducción de la deuda pública que permita afrontar, desde una posición financiera sólida, el futuro aumento del gasto público en pensiones, en sanidad y en cuidados de la dependencia. Reto que, en nuestra opinión, debe perseguir el actual Gobierno, con el objetivo de que nuestro país, y dentro de éste Asturias, converja con la UE de los 15, no sólo en parámetros macroeconómicos sino también en gastos en Protección Social. En estas políticas España viene manteniendo un diferencial negativo en torno a los 8 puntos sobre el PIB medio de la UE-15, ampliándose la distancia cuando nos referimos a las personas mayores.
2. Al menos con la información contrastada, seguimos pensando que la situación general de las personas mayores en Asturias es relativamente mejor que la media del Estado, si bien el mayor envejecimiento de la población asturiana va a requerir de un mayor esfuerzo en todos los frentes.
No obstante, el aumento de las expectativas de vida de la población constituye un gran avance social, pero también supone nuevos e importantes retos para lograr que esa mayor esperanza de vida se disfrute en las mejores condiciones de calidad y dignidad posibles. La realidad actual obliga por tanto a los poderes políticos a asumir compromisos y responsabilidades en esta dirección.
3. Asturias presenta, con diferencia, el índice de envejecimiento más elevado del Estado, debido tanto a la importancia del colectivo de mayores como a la escasez de efectivos jóvenes. Por cada cien menores de 15 años hay ya en Asturias 220 mayores de 65 años; es decir, que la población mayor duplica ampliamente a la más joven, circunstancia inédita en el resto de Comunidades Autónomas, donde encontramos una media de 116 mayores por cada cien menores.
Otro factor a tener en cuenta es el sobreenvejecimiento creciente, pues de las 235.
3.
Otro factor a tener en cuenta es el sobreenvejecimiento creciente, pues de las 235.518 personas con 65 o más años que viven en Asturias, 70.550 tienen 80 o más años, 7.750 personas más que hace dos años. Lo que indica que, a parte de ser la segunda comunidad más envejecida, nuestro grado de envejecimiento es mayor. Por otra parte, se consolida, de manera definitiva, “la feminización del envejecimiento”, pues del total de personas mayores de 80 años residentes en Asturias, el 67% son mujeres.
Desde el ámbito intrarregional, los municipios no urbanos, tanto del centro como de las alas de la región, son los que sufren un mayor grado de envejecimiento, fruto, esencialmente, de un alto índice de despoblamiento y de la emigración de la gente más joven. No obstante, las cuencas mineras del Caudal y del Nalón se acercan peligrosamente a las ratios de las zonas rurales, superando, con mucho, los índices de envejecimiento de la media regional.
Con respecto al anterior informe de 2004, todos los parámetros se consolidan y ni siquiera muestran signos de frenarse. La puesta en marcha de políticas orientadas a reactivar nuestra economía, entonces reivindicadas, continúan siendo necesarias hoy, a pesar de la mejora de los datos macroeconómicos y de empleo registrada a lo largo de los cuatro últimos años fruto, en parte, por los compromisos del ADECE. En nuestra opinión, se hace necesario que, más pronto que tarde, se hagan efectivas las políticas en materia de desarrollo industrial pactadas en el ACEBA, que sirvan de elemento tractor de nuestra economía, impulsen la creación de empleo estable y con derechos que contribuya a fijar población e impulsar la natalidad.
4. La principal fuente de ingresos de las personas mayores de 65 años en el Principado de Asturias continúan siendo las pensiones por jubilación y viudedad (un 86% del total de pensionistas). De cualquier forma, las actuales cuantías no garantizan la suficiencia económica durante la vejez que proclama la Constitución española. Aproximadamente un 50% de las pe
4. Aproximadamente un 50% de las pensiones en vigor en Asturias están por debajo del Salario Mínimo Interprofesional, lo que pone de manifiesto que las medidas que en materia de mejora de las pensiones mínimas se han tomado en nuestro país no han sido suficientes, ya que las cuantías actuales no permiten a un elevado número de nuestros mayores tener una vida digna.
Por otra parte, la distribución de los importes medios de las pensiones por sexo muestra importantes diferencias entre los percibidos por las mujeres y los que reciben los hombres, a favor de estos últimos. La escasa presencia de estas generaciones de mujeres en el mercado laboral explica esta situación, ya que mientras los varones perciben, mayoritariamente, una pensión de jubilación, la mayoría de las mujeres tienen como ingreso una pensión de viudedad, más baja.
Por ello, nuestras propuestas van orientadas a que a lo largo de la presente legislatura -independientemente de los compromisos del PSOE, ganador de las elecciones, de situar a final de la misma las pensiones mínimas sin cónyuge a cargo en 700 euros, elevadas hasta los 850 euros cuando se tenga en cuenta el cónyuge- se aborde de manera integral, y mediante cambios legislativos consensuados, la mejora de las pensiones contributivas mínimas y de viudedad, que sean suficientes y dignas, tomando como referencia, en el primer caso, un porcentaje del salario medio vigente en nuestro país, y en el segundo caso, entre el 70% y el 75% de la base reguladora.
Con respecto a las pensiones no contributivas, el Gobierno regional ha de realizar los esfuerzos necesarios para mejorar los ingresos de sus perceptores, hasta equipararlas con el Salario Social.
5. En cuanto a las formas de convivencia constatamos, en Asturias, una mayor presencia de personas mayores que viven solas. Pero lo más relevante de todo es cómo se combina esto con la edad, pues resulta que la población mayor de 79 años que vive en la zona rural o semirrural de nuestra comunidad lo hace en solitario en un 37% de los caso
5. frente a un 27% en las zonas urbanas, y sólo con su cónyuge en otros 9% de los casos, frente a un 6% en las zonas urbanas.
Además, la gran mayoría está bastante o muy satisfecha con su forma de convivencia. No obstante, y como era fácil de prever, quienes viven solos/as son los/as menos satisfechos/as, y ello de una manera no ya clara sino incontestable. Del total de personas con 65 o más años que viven solas, ocho de cada diez son mujeres.
Todo apunta a que, en la pirámide de población, los grupos de adultos y mayores van a ser hegemónicos sobre la población más joven. En ese sentido, convendría reflexionar sobre algunas de las políticas desarrolladas hasta la fecha en materia de participación en actividades sociales y culturales dirigidas al colectivo de mayores. Proponemos abrir el debate sobre la oportunidad de ir integrando los centros sociales de personas mayores en los centros de cultura públicos, como mejor garantía de las relaciones intergeneracionales.
6. Tanto los índices de estado general de salud de los asturianos adultos como los de mortalidad señalan un nivel superior a la media estatal, si bien este distanciamiento con respecto al resto de CC.AA. no es fruto de un empeoramiento de la calidad de vida de los asturianos, sino un claro efecto de nuestro mayor índice de envejecimiento. Si lo valorásemos de forma equivalente (es decir, suponiendo una estructura de población igual en todas las regiones españolas) la tendencia sería similar a la del conjunto del Estado.
La universalización del Sistema Nacional de Salud y la gratuidad de los productos farmacéuticos para los pensionistas en España supuso un avance histórico en la atención a la salud y en la calidad de vida de las personas mayores de 65 años, disminuyendo, además, los costes económicos que la atención sanitaria y farmacéutica les suponían.
También la mejora de la red hospitalaria y de centros de atención primaria, los avances científicos y tecnológicos y el nivel de los profesionales del sistema, han contribuido a ese importante avance.
6. Pero dicho esto, la situación actual del sistema sanitario público requiere de intervenciones en dos frentes. De una parte, rechazar las propuestas, apoyadas por determinados sectores, de introducir cambios en los modelos de gestión, incidiendo en una mayor presencia del sector privado. Y en segundo lugar, no eludir el debate necesario sobre la adaptación del Sistema Público de Salud a las necesidades y demandas que actualmente reclama la sociedad, siempre desde la garantía de unas bases solidarias, de universalidad, gratuidad, equidad y excelencia.
En cualquier caso, según el INE, el número de discapacitados mayores de 65 años, en Asturias, alcanza la cifra (en 2005) de 73.472 personas; es decir, un 7% del total de la población y un 31% de los mayores de 65 años.
7. Aun cuando constatamos una mejora en la posición social de las personas mayores, cada día se evidencian con mayor fuerza las necesidades de atención del grupo de los más frágiles, las personas mayores dependientes que necesitan ayuda y cuidados en su vida cotidiana. La importancia de los servicios sociales se constata a través del gasto público realizado en esta materia. Pues bien, en Asturias, el gasto en servicios sociales destinado a mayores se cifró, en 2005, en 99,6 millones de euros, lo que constituye un 0,51% del PIB regional, porcentaje que si bien está por encima de la media estatal es inferior al considerado como mínimo por diversos estudios (entre el 0,8% y el 1% del PIB). Por otra parte, la cuantía del gasto en servicios sociales para mayores ascendió, en dicho año, a 421,2 euros por cada persona de 65 y más años, una cifra también por encima de la media estatal.
Asturias se sitúa en parámetros similares a la media nacional en cuanto a niveles de asistencia a la población mayor. En enero de 2006 (último dato disponible) eran 14.873 los usuarios de los servicios públicos de Ayuda a Domicilio y Teleasistencia, y 10.859 las plazas en Centros de Día, Centros Residenciales y Sistemas Alternativos de Alojamiento, con lo que la cobertura
7. de estos recursos alcanzaba a un 10,88% de la población de 65 y más años, quedando ligeramente por debajo de la media estatal (12,35%).
El desarrollo del Sistema Público de Dependencia ofrece una magnífica oportunidad para que de una manera equilibrada y progresiva, se consolide una Red Pública de centros y servicios de atención a la dependencia (plazas residenciales y de día, ayuda a domicilio, etc.), que tengan como referencia la excelencia en la atención y cuidados y un empleo de calidad. Contenidos que de manera global, están comprometidos en el ACEBA.
8. Hace días que contestamos en cuánto la plataforma me lo permitió Ver.
http://carreno.cuadernosciudadanos.net/Alcalde/2008/09/02/contestando-comentario-sobre-centro-de-j_1/
Saludos
Ángel Riego
9. Hace días que contesté en cuánto la plataforma me lo permitió Ver.
http://carreno.cuadernosciudadanos.net/Alcalde/2008/09/02/contestando-comentario-sobre-centro-de-j_1/
Saludos
Ángel Riego